Para los amantes de la innovación, para los que creen que los sueños se cumplen, para la gente con estilo y sobretodo para los golosos y apasionados de los dulces se informa que ha nacido en El Porvenir, Suitcake, un concepto diferente de las confiterías tradicionales. Un lugar acogedor con una decoración estudiada hasta el mas mínimo detalle y con tartas y pasteles apetecibles tanto en forma como en contenido.

Pero detrás de todo esto hay una larga historia, llena de coincidencias, de sueños, de personas atrevidas en momentos difíciles, ideas innovadoras, mucha ilusión y un proyecto que nació de una forma peculiar, en los desayunos de trabajo de una abogada y el camarero que los servía. Así tomó vida Suitcake, como lo definen sus propietarios «un pequeño obrador-tartería que abrió sus puertas en mayo para deleite de todo aquel que se acerque a recoger su pedido o degustar los variados y originales dulces de su vitrina».

Jorge Hurtado Perea, repostero que compaginaba sus trabajos de camarero para los desayunos en un céntrico restaurante de Sevilla y en una cadena multinacional de cafeterías, guardaba su gran pasión y afición para altas horas de la madrugada. A partir de la media noche, horneaba en su pequeña cocina, intercalando cabezadas de no más de 90 minutos entre hornada, y soñaba con tener su propio obrador en el que poder trabajar todos aquellos dulces, tartas y postres que su imaginación alcanzaba a crear.

Sara Oviedo Botello ejercía como abogada y compagina las pocas horas que su trabajo le permitía al cuidado de sus dos hijos de 2 y 5 años. Cada vez que podía, Sara desayunaba en el restaurante en el que trabajaba Jorge, por la sencilla razón de que su simpatía, energía y desparpajo le hacía olvidar la vida de estrés, prisas y complicaciones que en aquellos momentos vivía.

Fue entonces, entre café y café, cuando se forjó el inicio de esta historia. Sara le contó a Jorge que pronto sería su cumpleaños, él le respondió que era repostero y que hacía desde su casa tartas muy especiales. Dicho y hecho, el día 15 de septiembre, cumpleaños de Sara, Jorge le entregó su tarta de zanahoria, especialmente decorada con sus flores de crema blanca con un ligero toque rosa.

Oviedo y sus invitados quedaron encantados y sorprendidos con la tarta y pensó en su adolescencia, época en la que le encantaba hacer tartas. Reflexionó en como aquel producto y aquella persona podrían ser los elementos claves para que aquel proyecto emergiera.

Durante las siguientes semanas Jorge y Sara compartieron ideas y opinione. Abos dejaron sus respectivos trabajos y comenzaron a darle forma a la que ahora se ha convertido un referente del sector en el barrio del El Porvenir.

Suitcake. Calle Presidente Cárdenas local 10. Edificio Santa Bárbara 2.