Jo tiene 87 años y es canadiense. Cada día a las siete de la mañana, llueve, ventee, haga frío o calor, sale a dar un paseo ayudada de su andador porque hace unos años sufrió una caída y se lesionó la cadera. Le encanta viajar, va muy a menudo a Londres a ver a dos de sus hijos, y los veranos los pasa en la provincia de Cádiz, más en concreto en Conil. Comparte residencia con uno de los carteros que perteneció a la primera promoción de opositores que tuvo Correos, junto a un militar que fue a la guerra, una enfermera, un guardia civil y junto a Pepe y Rosita, una pareja que ha nacido en el centro de mayores Santa Gema. Estas siete historias son sólo una parte de las veintinueve que le dan vida a esta residencia situada en el barrio del Porvenir.

Personas desde lo 60 años hasta los 101 habitan los veintinueve pequeños hogares de una gran casa de la calle Brasil. Este centro se caracteriza por tener pocas plazas, por ello el trato con los abuelos es muy familiar, cada habitación es una pequeña casa personalizada con los recuerdos y fotos de cada uno de ellos. Alejandra Landriel, coordinadora del centro de mayores Santa Gema, destaca que, «es un centro recogido y eso nos permite trabajar a puertas abiertas, los familiares y amigos de los residentes pueden visitarlos a cualquier hora del día, incluso, pueden compartir las actividades semanales con ellos».

Y es que estos mayores no tienen tiempo para aburrirse, tienen actividades tres veces en semana para mantenerlos motivados y distraídos. Doce trabajadores se encargan de mantenerles viva la ilusión mediante juegos, concursos y fiestas.

«La primera semana de estancia es muy complicada, por ese motivo insistimos mucho a los familiares en que vengan a visitarlos todos los días y que los llamen a menudo», afirma Alejandra, que según nos cuenta, «lo primero que manifiestan es un sentimiento de abandono, ya que ellos han estado siempre acostumbrados a atender a padres, hermanos o hijos y siempre han tenido la idea de que ellos serían cuidados, es una generación que no está preparada para vivir en una residencia».