Recordar supone a veces trasladarse a momentos maravillosos vividos y sentir una gran felicidad al rememorar determinadas situaciones, tanto que a veces incluso un escalofrío recorre todo nuestro cuerpo y nos dibuja una sonrisa en la cara.

Los recuerdos son parte de nuestra existencia. Echar la vista atrás, volver a la infancia, a la juventud, a los días en el colegio, a las horas de juego en la plazoleta, a las reuniones con los amigos y los primeros besos. Todos estos pensamientos se le pasaron por la cabeza al creador del perfil de Facebook «Yo me crié en el barrio del Porvenir».

Y así, del mismo modo que llenó el baúl de recuerdos la cantante Karina, este vecino del Porvenir llenó la red social de fotos, anécdotas y leyendas de esta emblemática zona de Sevilla. Apenas hace un año que creó la cuenta y ya tiene casi 1.000 seguidores que aportan curiosidades del barrio que les vio crecer.

porvenir-antiguoEl creador de este perfil, que prefiere quedar en el anonimato, se deshace en palabra al hablar del Porvenir, cuenta que tuvo una infancia inmejorable, «éramos una pandilla enorme de chiquillos que salíamos a jugar a la calle sin miedo, entonces no había peligros». Tanto es así que dice que su madre cuando él tenía tan sólo cinco años le mandaba a hacer la compra y añade riendo «y no pasaba nada y no estábamos todo el día conectados a teléfono móvil, si mi madre veía que me retrasaba, empezaba a llamar establecimiento por establecimiento en los cuales tenía que hacer los mandaos para ver por donde andaba y así hasta que me localizaba».

El protagonista de esta historia sentía nostalgia por aquellas décadas de los 50 y 60 vividas entre la calle Isabela y la calle Cruz y por eso creó el perfil «Yo crecí en el barrio del Porvenir» para compartir con todos los sevillanos las historias pasadas, que ahora gracias a esta cuenta se ha convertido en su presente.

Confiesa que este perfil le ha quitado muchas horas de sueño, que ha investigado mucho y recuperado muchas fotografías antiguas para llenar de recuerdos su muro, pero no le pesa, porque asegura que «me siento orgulloso porque gracias a mi se han vuelto a rencontrar muchos amigos de la infancia».

Hubo un tiempo en el que no vivió en el barrio, pero como buen vecino arraigado volvió para vivir su vejez entre las calles que creció y pasó los mejores años de su vida. Desde aquí, anima a todos aquellos que formaron parte del Porvenir a compartir sus vivencias en este pequeño espacio virtual que recobra vida con cada apunte, con cada imagen, y así el pasado nunca morirá.