«Casi no me di cuenta de cuándo llegué a ese lugar al que llamaban El Turruñuelo, compuesto de tres calles fantasmagóricas a las que aún no había llegado el invento sublime de Edison. Calles que, más que trianeras por absorción del gran arrabal, parecían decorados del Far-West para que rodara Edwin S. Porter a la banda de Bill Doolin». Así narra el trianero Emilio Jiménez Díaz sus primeras vivencias en esta barriada, en la que vivió, concretamente en la calle Juan de Pineda, hasta 1957, con apenas 8 años de edad.

Época de carencias, hambre y pobreza, Jiménez evoca esta dura etapa recordando su primer cigarrillo de matalahúva o cómo aprendió a montar en bicicleta. En este lugar del arrabal que, a principios del siglo XIX, fue conocido como Mantillo del Torruñuelo, Torruñuelos o Terruñuelo, aunque sus calles no fueron rotuladas hasta el año 1950. El asentamiento de numerosos trabajadores inmigrados que se ocuparían en la industria cerámica y alfarera, en auge gracias a la Exposición Iberoamericana de 1929, explica el orgien de la barriada.

El «tipo dominante de vivienda» fue la de autoconstrucción de una y dos plantas, y «en algunos casos las parcelas mayores cumplían a la vez función residencial y de cuadras o vaquerizas con un gran patio central, en estos casos se ha originado una tipología de corrales de vecinos. Como tales corrales, disponían de aseos y cocinas comunes y una elevada densidad de población», según detalla el Diccionario Histórico de las calles de Sevilla.

«En 1940 dispuso del primer adoquinado, se usó entonces el material que calzaba Castilla, que era de gran tamaño, por lo que, en 1975 se partieron para remozar el pavimento en la barriada, a la vez que se pusieron aceras de losas de cemento y bordillos de granito». Asimismo, añade este ejemplar que «El Turruñuelo no debe considerarse como barriada marginal, entre otras cosas porque se mantiene conjugando los tipos originales con los modernos y se integra en el sector de Triana que se ubica con una buena accesibilidad; por otra parte, cuenta con todos los equipamientos urbanos precisos».

Las calles Mosquera de Figueroa, Arnao de Flandes y Juan de Pineda conforman principalmente la barriada. Una barriada que lleva nada más y nada menos que veintidós años celebrando su propia Velá, que organiza cada edición la asociación de vecinos en el parque del mismo nombre, ubicado en la Ronda de Triana. Una celebración ya señera en el arrabal cada verano que ofrece numerosas actividades, y donde se dan cita trianeros y sevillanos para disfrutar de esta emblemática fiesta en una agradable velada en pleno barrio de El Turruñuelo.