Más de 800 años de historia han hecho de este edificio una auténtica fortaleza. Un templo invulnerable y eterno que alberga auténticas obras de arte y reliquias dignas de admiración y veneración, incluso por el más impío. Calles trianeras la circundan por los cuatro costados. Es el templo más antiguo de la ciudad. Y todo, gracias al rey Alfonso X El Sabio, quien fundó la Real Parroquia de Señora Santa Ana, más conocida por los trianeros como «Señá» Santa Ana.

Y es que en el siglo XIII, este rey ordenó construir esta iglesia tras curarse de una enfermedad que padecía en los ojos, una vez se hubo encomendado a la Virgen María. Agradeciéndole su actuación milagrosa, erigió este monumento, que además está catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC) desde 1931, en honor a su Señora Madre: Santa Ana. Se denomina la «catedral» de Triana, y posiblemente lo fue, ya que se dice que tal vez fue sede de un obispo y pudo ser Catedral.

Según el informe de PatrimoLa «catedral» de Triana, el templo más antiguo de Sevillanio Inmueble Arquitectónico de Santa Ana, aportado por el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico, la iglesia de la Señora Santa Ana, de estilo gótico-mudéjar, parece ser que estuvo fortificada, ya que se trataba de la primera iglesia construida tras la Reconquista de Sevilla, apartada del castillo de Triana, y, por tanto, lejos del recinto amurallado de la ciudad. El informe recoge toda la descripción de la iglesia de Santa Ana, de planta rectangular sin crucero, con tres naves, siendo la mayor más alta y ancha que las demás, terminadas en capillas poligonales. Todas las capillas están cerradas por artísticas rejas de hierro. El coro está situado a los pies de la nave mayor. Además, este templo sobrevivió al terremoto de 1755, aunque su fisonomía medieval quedó muy dañada y tuvieron que ejecutarse importantes reformas llevadas a cabo por el arquitecto Pedro de Silva entre 1756 y 1758. Desde entonces el templo ha mantenido la misma estructura y sólo se le han realizado algunas restauraciones.

Obras de arte

La construcción de esta iglesia se llevó a cabo entre el año 1285 y 1350. Desde entonces, se han ido adquiriendo imágenes y pinturas que se han convertido en valiosas obras de arte. «Transcurrió el descubrimiento de América y épocas muy ricas en España, y eran muchos los trianeros que se marchaban al nuevo continente, encomendándose a su Santa, y si les iba bien, cuando volvían la obsequiaban con algún detalle o alguna obra de arte», comenta el pLa «catedral» de Triana, el templo más antiguo de Sevillaárroco Manuel Azcárate. Por lo que muchas de estas joyas las trajeron ellos mismos, además de las que han aportado durante los más de 800 años que lleva en pie el templo, los fieles que por aquí han pasado. Por ello, todos los elementos, tanto los escultóricos como la decoración pictórica, destacan en el conjunto.

Aunque las indudables protagonistas son las imágenes que presiden el Altar Mayor: Santa Ana y la Virgen con el niño. «En Triana hay mucha devoción por la Santa, de hecho, como es una imagen de pocas procesiones, cuando la sacamos a la calle en el comienzo del milenio, hubo muchísima gente que se desplazó hasta el barrio para verla, fue tremendo, las calles estaban abarrotadas, aún siendo 26 de julio y con todo el calor que hace en Sevilla», revela el sacerdote.

Y es que, además, según añade Manuel, esta parroquia es muy atractiva para bodas y bautizos. Aquí se han bautizado, dice, hijos de personajes muy conocidos como Ana Rosa Quintana, Isabel Pantoja o Chiquetete. No obstante, también el exterior de la iglesia es peculiar debido a las anexiones que ha sufrido a lo largo del tiempo, de ahí su forma irregular.

El «nuevo» Retablo MayoLa «catedral» de Triana, el templo más antiguo de Sevillar

A finales de 2010 volvió de nuevo a la Iglesia de Santa Ana el Retablo Mayor tras su restauración, acometida durante dos años por el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH). Esta joya data del siglo XVI y, según el IAPH, se encontraba en un delicado estado de conservación. Así, se recuperaron las 15 pinturas realizadas por el pintor flamenco Pedro de Campaña, que narran la vida de San Joaquín y Santa Ana, la vida de la Virgen y la genealogía de Jesús. Este retablo es un elemento singular del patrimonio cultural andaluz, y en cuya restauración han colaborado varias instituciones y especialistas. Estaba ennegrecido y el oro del retablo no se apreciaba.

Con el paso de los siglos, este templo ha recuperado su esencia. Han dado vida a tesoros ocultos bajo el paso del tiempo. La «catedral» de Triana recobra toda su esplendor para seguir siendo el corazón del arrabal.