¿Está relacionada la personalidad o el carácter con la forma del cráneo? Para los psicólogos del siglo XIX la respuesta es sí. Sevilla tuvo su aportación a la frenología, una doctrina -tildada de patraña- según la cual las facultades psíquicas están localizadas en zonas precisas del cerebro y, por lo tanto, está en correspondencia con los relieves del cráneo.

Uno de los máximos exponentes de esta teoría fue Mariano Cubí y Soler, que según afirma Andrés Moreno Menguíbar en su libro La ópera en Sevilla en el siglo XIX, estuvo en Sevilla en 1845 «ofreciendo sesiones de magnetismo y sofrología en su alojamiento en el Hotel Europa, en la Universidad y en el mismísimo Teatro Principal». El éxito de sus charlas fue tal que la fábrica de loza inglesa La Cartuja de Sevilla llegó a comercializar un cráneo frenológico, diseñada por Picazo.

Cuenta una leyenda entre los trabajadores, que el propio Cubí fue a La Cartuja a comprobar la fabricación de su cráneo frenológico. Al llegar a la zona fabril, el experto advirtió a Carlos Pickman que uno de sus trabajadores, que tenía la encomienda de abrir y cerrar la verja de entrada, era propenso al asesinato. Días después, según el relato de los trabajadores, el empleado mató a varios miembros de su familia.

Más allá de la leyenda que rodea a la cabeza frenológica, se sabe que esta pieza se comercializó escasos años después de abrirse la fábrica de La Cartuja. «El sello situa esta pieza en el arco cronológico de 1862 a 1880 pero tenemos constancia de que esta cabeza aparece en las tarifas de 1844 así es que este ejemplar fue fabricado unas décadas más tarde que el primer modelo», se explica en el catálogo de la marca editado por la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía.

Según consta en la ficha, el busto, diseñado por Mariano Cubí, médico precursor de la frenología en España en 1844,  «tiene delimitadas en la cabeza 43 secciones mediante líneas incisas y cada una de ellas recibe un número y una denominación, en algunos casos se incluye la función que gobierna esa parte del cerebro».

«Amatividad, destructividad, constructividad, penetrabilidad, adquisividad, alimentividad…» son algunos de los rasgos que mide el cráneo frenológico de Cubí. La cabeza, por tanto, presenta diferenciadas las zonas del cráneo junto con el mombre en latín de la función que representa.

Años después del boom de la frenología en España, la marca de La Cartuja de Sevilla reeditó en una serie limitada su «cráneo» en conmemoración del 125 aniversario de la muerte de Mariano Cubí y los 160 años del primer encargo. Una visita que se recuerda en la fábrica, ahora en Salteras.