Dos son las joyas arquitectónicas que Aníbal González legó a Triana. El referente del regionalismo sevillano dejó su sello en el arrabal con dos importantes obras que hoy día se han convertido en iconos del arrabal. La singular Capilla de la Virgen del Carmen, conocida como «el mechero» por su fisonomía, y el antiguo colegio Reina Victoria -actual José María del Campo- son dos edificios históricos que perduran en el barrio con el marchamo del arquitecto sevillano.

La primera de ellas es un peculiar y pintoresco edificio que se ha convertido en todo un símbolo en Triana. A pesar de sus reducidas dimensiones, es un punto de referencia para localizar la Plaza del Altozano e, incluso desde la orilla de Sevilla, el final del Puente de Isabel II. Esta construcción supuso una de las últimas obras de Aníbal González y la tercera de carácter religioso que realizaba.

El informe de Patrimonio Inmueble Arquitectónico de la Capilla de la Virgen del Carmen, aportado por el Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH), recoge la descripción de este edificio, compuesto de dos pequeños elementos: una capilla cilíndrica rematada por una cúpula que se une a una torre campanario mediante un cuerpo rectangular que sirve de acceso al edificio. Asimismo, este detallado informe expone que esta Capilla-Humilladero está íntegramente ejecutado con fábrica de ladrillo cara vista, con recubrimiento de azulejos en la cúpula y en el remate de la torre y con elementos ornamentales cerámicos.

Este singular monumento está apoyado sobre el tablero del Puente de Triana y una parte, sobre el Mercado de abastos. Con proporciones perfectamente ajustadas y encajadas en el lugar que se ubica, este edificio es de arquitectura regionalista según describe el informe. Como no podía ser de otra manera, la cerámica está muy presente tanto en el exterior como en el interior de la capilla. En la decoración cerámica, el informe apunta que colaboró el ceramista Emilio García García, mientras que el altar y el zócalo interior fue realizado y donado por la cerámica Montalván.

Con respecto a las reformas del edificio, el informe del IAPH detalla que no se conoce ninguna modificación desde su construcción (salvo el cambio del trazado de la rasante del puente, que ha dejado a la Capilla en una cota inferior a al que concibió en un principio) hasta el Proyecto de Reparación redactado en 1990 debido a diversas lesiones.

Las obras que Aníbal González hizo para Triana

Pinturas ornamentales del artesonado del teatro en el colegio José María del Campo.

El colegio Reina Victoria, «una obra gratuita»

En pleno centro de Triana, en la calle Pagés del Corro, se encuentra la otra obra emblemática del famoso arquitecto. El antiguo colegio Reina Victoria, denominado José María del Campo desde 1934, «es un proyecto que realizó gratuitamente Aníbal González, e iniciativa de Cayetano Luca de Tena, inaugurándose el edificio en marzo de 1909», según apunta tras un laborioso ejercicio de documentación el trianero José Luis Jiménez.

Este edificio se convirtió en «un referente nacional y el primer edificio escolar en Sevilla en funcionar como escuela graduada, realizándose tanto la redacción del proyecto como la ejecución de las obras en tiempo récord. Aníbal González estuvo pendiente del menor de los detalles, llegando incluso a proyectar los pupitres», añade.

Más de 100 años después esta construcción pervive en Triana como un símbolo más de su idiosincrasia. Una de las estancias más destacadas y de un importante valor cultural y artístico es la «biblioteca popular con acceso independiente desde la calle, que se corresponde con lo que actualmente es el teatro», apunta Jiménez.

Un espacio deslumbrante que se está reformando para volver a abrir sus puertas al servicio cultural del barrio. Así, «se están restaurando las pinturas ornamentales del artesonado, restituyendo la solería, y efectuando la sustitución del espacio escénico y forjados sanitarios», entre otras actuaciones. Para seguir conservando impecables las dos huellas arquitectónicas que Aníbal González dejó en Triana.