Triana es un barrio de cine. Y es que no hay duda de que sus calles se han convertido en más de una ocasión en set de rodaje con todo un despliegue de cámaras y actores inmortalizando en la gran pantalla a este mítico arrabal. Pero más allá de la Triana a golpe de claqueta, y de los famosos personajes que han pasado a ser leyendas cinematográficas encumbrando aún más si cabe a este barrio, Triana albergó durante décadas numerosas salas de cine.

Quien ha profundizado en la vertiente del séptimo arte en el arrabal ha sido el conocido historiador y trianero Ángel Vela. Hace más de un lustro publicó «Triana, un barrio de cine» tras recopilar toda clase de material e información acerca de la vinculación entre el barrio y el mundo del celuloide. Mitos y referencias cinematográficas que quedaron perpetuadas a lo largo de las 400 páginas que componen esta obra del prolífico escritor.

Quien naciera a espaldas del cine Avenida en Pagés del Corro, recuerda «el sonido natural de las noches de verano en aquella Triana histriónica y novelera», y aquellas dos primeras salas de invierno: cine Rocío y Triana Cinema a finales de los años 20. «No habrían de faltar atractivos a las primera carteleras de los cines trianeros, además de la célebre y veraniega pantalla pionera de don Agapito, el cine Procurador y el instalado en un solar al lado del convento de las Mínimas, en la calle Pagés del Corro, también al aire libre», detalla.

Los cines que tuvo Triana

«El Procurador -oficialmente cine Triana-, uno de los primeros en los veranos del arrabal, fue instalado en los almacenes de Manuel Carriedo Pérez, que fue teniente de alcalde del Ayuntamiento. Cuando el edificio del cine Procurador se convierte en el Hotel Triana, se traslada el tinglado a un solar de enfrente también propiedad de Carriedo», explica Vela. Y es que gracias a los cinematógrafos que fueron proliferando por el barrio, los trianeros «no tenían necesidad de atravesar el río para presenciar en las salas del centro una función de cine».

Míticas salas de invierno

«Para los trianeros el gran acontecimiento del tiempo de la dictadura de Primo de Rivera fue la inauguración, en la escondida callejuela de Rocío, del teatro del mismo nombre instalado en una nave donde actuaban grupos de aficionados de una manera un tanto informal. Compartían el mismo patio talleres de carpintería y mecánica. El que sería primer local de cine cubierto para las temporadas invernales tenía su acceso en pasadizo», señala el escritor. «Éste era el típico cine de barrio que mantenía sus revolucionarias sesiones infantiles de los domingos, de 3 a 5 de la tarde, anunciadas en la franja inferior de los prospectos», apunta Vela rememorando aquellos maravillosos años. «Costaba el cine igual que un tebeo y exactamente lo que cinco sobres de estampas de futbolistas», recuerda.

Por su parte, el Triana Cinema «abre sus pLos cines que tuvo Trianauertas en 1931, como cine-teatro con máquina sonora. Una lujosa sala de invierno, regalo para los aficionados del barrio. Una espaciosa sala, dotada de la distinción de la que carecía el Rocío, y el barrio cobra conciencia de «poder» cinematográfico. Tenía acceso por la calle Castilla 45 y otro por Alfarería, y el local alcanzó un costo de medio millón de pesetas», señala Vela. Añade además que «sirvió durante los años de la guerra civil a las manifestaciones de propaganda de los nacionales». Aunque gran noche fue la del estreno de Carmen la de Triana, «una gran fiesta en la calle Castilla  de esa noche de gala sentimental y de bulliciosas colas ante las taquillas».

Exhibiciones de películas no faltaban en otras señeras salas como el Ideal Cinema, «del tiempo de la República y popularmente nombrado como cine San Jacinto ubicado en el Altozano, y el cine La Playa, parcelas doradas para las proyecciones parlantes y la restringida comodidad de las sillas de aneas», destaca el escritor.

En la calle Juan Cotarelo -actual Condes de Bustillo- «funcionó el verano de 1942 el cine Triunfo», mientras que al año siguiente se inauguró «en los confines del barrio el Salón Los Rosales, en la calle Castilla». El cine La Estrella fue un patio «cinematrográfico enclavado en el corazón del barrio, plena Cava de los Gitanos».

Los años dorados

La época dorada tuvo lugar en los 50, con «cine para todos los gustos y buena muestra de cómo fue la oferta de aquella época que ya anunciaba salas provistas de modernos sistemas». Precisamente el cine Alfarería, «fue una de las terrazas veraniegas mejor acondicionadas en el tiempo de la gran competencia, los años cincuenta y sesenta. Ocupaba un ancho solar tan cerca del Avenida que los ecos de ambos cines luchaban decibélicamente en los oídos de espectadores y vecinos de uno y otro solar». El celuloide inunda las pantallas trianeras que repletan el arrabal.

En el año 1950 desaparece el Triana Cinema de verano, relevo del primitivo «Miramar» en la plaza de Chapina. El Avenida fue una amplia sala con 1.500 asientos. «El Avenida, Alfarería, San Jacinto y La Estrella eran los cuatro grandes de la oferta al aire libre», señala. La calle Pureza albergó uno solo: Cine Valencia. A diferencia de la calle Pagés del Corro, que constituía la principal vía con salas de cine en el barrio. Mientras que El Emperador fue un lujo, el de mayor aforo de Sevilla, ubicado en calle Pagés del Corro. Si los cines de verano tuvieron la época dorada en los años 50, las salas de invierno la tendrían en los 60. Por ejemplo, cuando se inauguró el cine Astoria. El último cine de verano, el Avenida, desapareció a finales de los 90.

Atrás quedó el «feudo cinéfilo de primer orden» que denomina Vela en su libro. El barrio más cinematográfico que llegó a concentrar «el mayor número de máquinas de proyección pública por metro cuadrado». Y que tuvo que proyectar en su historia de luces y sombras un triste desenlace: The End.

Los cines que tuvo Triana

Cines en el barrio de Triana

Cine de don Agapito // Cine Ideal // Triana Cinema // Cine Miramar // Cine Los Rosales // Cine Tejares // Cine Procurador // Cine La Huerta // Cine Avenida // Cine Alfarería // Cine de José Pardo // Cine La Estrella // Cine Fantasio // Cine Emperador // Cine Rocío // Cine Valencia // Cine Corona Center // Cine Evangelista // Cine Triunfo // Cine San Jacinto // Cine Chaplin // Terraza Astoria // Cine Giralda // Cine San Gonzalo

 

Fotografías: Libro «Triana, un barrio de cine» de Ángel Vela, rdeditores.