La calle Pureza es de visita obligada en el arrabal. Triana es Pureza y Pureza es Triana. Aquí confluyen siglos de historia donde además se levantan emblemáticos edificios. Una de las arterias principales en pleno corazón del barrio de Triana. Paralela al río Guadalquivir, lo que fue una vía adoquinada hoy discurre como una prolongada senda de asfalto vertebrando esta zona del arrabal.

A lo largo de su historia, ha adquirido diferentes nomenclaturas, siempre condicionada por su fisonomía y por la Parroquia de Santa Ana construida en el siglo XIII, de ahí su trazado y la llegada paulatina de residentes a partir de esas fechas. Así, en el siglo XV aparece en los padrones con el nombre de Santa Ana, mientras que ya en el año 1533 pasa a denominarse Ancha de Santa Ana. Será en el siglo XVIII cuando adquiera el topónimo de Larga de Santa Ana.

Pureza, la calle Ancha y Larga de Santa Ana

Capilla de los Marineros en la calle Pureza.

Todo ello a causa de su forma, por ser relativamente ancha y contundentemente larga. Finalmente, la calle Pureza es nombrada como tal en el año 1859 «en recuerdo del recién proclamado Dogma de la Inmaculada en 1854». La calzada estuvo empedrada hasta el siglo XIX, cuando los adoquines coparon el pavimento. El asfalto llegó un siglo más tarde, allá por el año 1920, construyéndose entonces las aceras de losetas de cemento e instalándose la iluminación con farolas de brazo de fundición adosadas a las fachadas.

Monumentos emblemáticos

Esta significativa vía alberga edificios señeros e históricos de la ciudad. La Parroquia de Santa Ana, el primero que se ubica en ella, es el templo más antiguo de Sevilla, fundada en el siglo XIII por el rey Alfonso X El Sabio. También destaca la Casa de las Columnas, actual centro cívico y construida en 1780 en el solar de lo que había sido la Universidad de Mareantes.

Otro singular inmueble es la Capilla de los Marineros de la Hermandad de la Esperanza de Triana, que ubica aquí su sede en el año 1962. También existieron otras edificaciones relevantes en esta vía, como el Convento del Espíritu Santo, en cuyo solar se edificó el Colegio de Cristo Rey.

Recientemente en esta vía se han realizado obras de repavimentación. Y es que se trata de una de las más transitadas y concurridas de Triana. No sólo por las construcciones simbólicas que en ella habitan, sino porque en fechas señaladas como el Corpus Chico, la Semana Santa o la Velá, se convierte en epicentro del arrabal.