Desde noviembre de 2012, el tranvía «regresó» a Triana. Su lugar primitivo, donde se ubicaban las antiguas cocheras, volvía a albergar este histórico vehículo en el arrabal que desde entonces está expuesto en mitad de la plaza de San Martín de Porres. Éste es uno de los pocos lugares de la ciudad donde aún permanece algún vestigio de este medio de transporte, concretamente un tramo de unos metros de raíles. Se trata de uno de los últimos que circularon por la ciudad, y que prestaron servicio hasta el 8 de mayo de 1960.

Concretamente, «las célebres cocheras de los tranvías ocupaban el punto de confluencia de la avenida de Coria con San Jacinto». El arrabal ha recuperado así parte de su historia en este enclave que además de concebirse como lugar de encuentro, su configuración le permite ser «centro neurálgico distribuidor-organizador del tráfico». La plaza San Martín de Porres recibe su nombre de este fraile americano, en el año 1962. Originariamente, este espacio «marcaba el punto de confluencia de dos caminos a San Juan de Aznalfarache que enlazaban allí con San Jacinto y, a través del puente de barcas, con Sevilla».

Poco a poco, se urbanizaron las zonas colindantes construyéndose los barrios León, Santa Cecilia, El Tardón o San Gonzalo. Aunque en los últimos tiempos se han realizado actuaciones sobre ella, la plaza San Martín de Porres conserva su «morfología originaria que presenta desde los años 70». En la zona ubicada entre San Jacinto y López de Gomara se erige el monumento a María Auxiliadora, creado por Jesús Gavira.

En el segundo tramo, entre López de Gomara y Alvar Núñez se encuentra el espacio triangular que recientemente ha sido renovado. Con las actuaciones realizadas, ha desaparecido el murete en forma de triángulo que se construyó a mediados de los años 80 y con él, la típica estampa de decenas de palomas que a diario se posaban sobre él. Asimismo, se han colocado vallas de seguridad para protección contra los vehículos que circulan. Y se ha remodelado el parterre junto a la fuente y creado otro nuevo donde se aloja, definitivamente, el tranvía. También se han ampliado las zonas de paso de peatones con una nueva solería.

En el tercer espacio que configura esta conocida plaza se ubica el famoso tiovivo de Luis León y el Mercado de San Gonzalo, así como el ambulatorio Amante Laffón que este año recibía el galardón de Trianero de Honor como en la Velá de Santa Ana. Aún con el paso del tiempo, la plaza San Martín de Porres seguirá conservando la esencia de un lugar histórico en el barrio de Triana.