Si en el capítulo anterior se hacía mención a la necesidad urgente de un plan de movilidad para Triana (sobre todo una vez que la Torre Pelli inicie su actividad), de una mayor presencia policial y del incremento de la limpieza; en esta ocasión, se enumerarán otras aristas que quedan por pulir en esta joya de Sevilla que, a juicio de sus representantes vecinales, son tan importantes como las ya aludidas.

Una de las principales sería la carencia de servicios municipales deportivos y culturales. En este sentido, los representantes vecinales de Triana añaden que las infraestructuras que existen son «escasas, caras y monotemáticas». El centro cívico la Casa de las Columnas, emplazado entre las calles Betis y Pureza, es hasta la fecha el único lugar público capacitado para acoger actividades culturales. Sin embargo, sus instalaciones, según los vecinos, son insuficientes para los más 50.000 residentes que tiene el distrito. «Desde el propio centro cívico y desde otras asociaciones se solicita a centros privados, como los Maristas o los Salesianos, que cedan sus aulas para desarrollar los talleres, si no sería imposible llevarlos a cabo. Incluso el año pasado se le pidió a los dominicos de San Jacinto poder celebrar en la parroquia un concierto de música barroca ante la escasez de espacios habilitados para este tipo de actividades», señala Miguel de Lara, presidente de la asociación de vecinos Ronda de Triana.

Para Manuel Muñoz, vicepresidente de la asociación de vecinos del Tardón, la solución a esta carestía pasaría por que el Ayuntamiento adquiriera el solar de la antigua Cava de los Civiles, situada en Pagés del Corro, para convertirlo en el segundo centro cívico del distrito. «Una docena de entidades respaldan esta petición. Sabemos que ahora no hay presupuesto para grandes dispendios, pero no queremos que se subaste ni se venda. Pertenece a la memoria de Triana y sería una tropelía que se transformara en una franquicia o en cualquier otra cosa».

Tal y como apunta Muñoz, el solar de la Cava de los Civiles, de unos 1.600 metros cuadrados, es el único espacio disponible que queda en el distrito para poder hacer una infraestructura de este tipo.

Actividades deportivas

No obstante, José Antonio Vidal y José González, presidentes de las asociaciones de vecinos de Santa Anta y la Dársena, respectivamente, coinciden en reseñar que hay otro sitio disponible, sobre todo, para las actividades deportivas: el Charco de la Pava. «La Vega de Triana es el único espacio para crear zonas deportivas y no se aprovecha. A día de hoy, si un niño de Triana quiere jugar al tenis, tiene que desplazarse hasta Hytasa. Existen instalaciones privadas, pero no todas las familias pueden permitirse pagar 40 euros al mes para practicar deporte». Asimismo, apuntan que actualmente las únicas áreas deportivas que existen están dedicadas exclusivamente al fútbol. «Además, en el Charco de la Pava sólo hay una pista de césped artificial y cuatro equipos se lo reparten cada día para poder entrenar. Cualquier municipio con menos habitantes que en Triana tienen pistas de fútbol, baloncesto, tenis, pádel y piscina municipal, pero aquí no hay nada de eso. Es más, hay equipos de balonmano en el barrio que se han tenido que ir a fuera de Sevilla para jugar».

En cuanto a infraestructuras, critican por otro lado que el distrito no cuente con una guardería pública para niños menores de tres años. «Es verdad que la población de Triana cada vez está más envejecida, pero sigue habiendo niños, y entendemos que al menos una guardería debe haber».

Desangelado

Otra cuestión que reclaman de las asociaciones vecinales es la conservación del parque de la Vega de Triana, situado en el Charco de la Pava. «El mantenimiento y las dotaciones que se dieron al recinto son francamente mejorables, a pesar de que contaba con un presupuesto de más de 17 millones de euros. Ahora ofrece un aspecto desolador. No sabemos si fue por la rapidez con la que se hizo la inauguración, pero, tres años después, continúa habiendo una ausencia total de mobiliario. En 80 hectáreas hay sólo seis bancos y dos áreas de juegos infantiles y de picnic muy reducidas», afirma Diego Parra, presidente de la asociación de vecinos Triana Norte.

Invasores

El cuidado de los árboles de Triana es otra de las prioridades. El Tardón, a juicio de la presidenta de la asociación vecinal, Asunción Mora, es una de las zonas más afectadas por la desidia de la Corporación municipal. «En la plaza Luis Mensaque los árboles tienen más de 40 años, están todos huecos y a menudo caen ramas de gran porte. Ha sido una suerte que hasta ahora no haya ocurrido una desgracia. Y en otras calles, como López Pinillos —cuenta Asunción—, hay árboles que sobrepasan la altura de los bloques y algunas ramas invaden ventanas y balcones. Muchos vecinos han tenido rotura de cristales y persianas en los días de viento por el choque de las ramas. Se han puesto múltiples quejas en las juntas municipales de distrito, pero siguen igual». Respecto a esto, Miguel de Lara señala que también los naranjos de la Ronda de Triana sufren este abandono. «Pusimos una queja porque las ramas llegaban a un metro del suelo e impedían el paso de los peatones. En general, Triana tiene árboles muy viejos que necesitan de una atención que no se le da». Pero también hay otros ejemplares que han desaparecido y no han sido repuestos. «En Santa Anta tenemos muchísimos alcorques vacíos, algo que es extensible a todo el distrito», reprocha José Antonio Vidal.

Conservación del mobiliario urbano

La conservación del mobiliario urbano es otro de los puntos negros de Triana. «Para una personas con movilidad reducida, que necesite ir en silla de ruedas, es una odisea desplazarse entre los veladores, el acerado roto y los desniveles que hay. El anterior gobierno asfaltó las calles, pero se olvidó de todo lo demás», asegura Diego Parra, presidente de Triana Norte. Por otro lado, Asunción Mora, su homóloga en el Tardón, afirma que en la plaza Luis Mensaque «existía un parque infantil. Hace cuatro años lo quitaron porque estaba deteriorado, según dijeron desde el Ayuntamiento. Aseguraron que lo repondrían de inmediato, pero cuatro años después y tras haber puesto multitud de reclamaciones, todavía lo estamos esperando».

Por todo esto, desde las asociaciones vecinales esperan que se acabe el «y tú más» entre los distintos partidos y se centren en proyectos en los que salgan beneficiados la mayoría de los vecinos de Triana, «y no unos pocos».