Los vecinos del distrito Triana apenas tardan un segundo en reaccionar a la hora de preguntarles por el principal problema de esta zona de Sevilla: la movilidad. En este sentido, todos coinciden en señalar que la falta de un plan certero puede llevar al barrio a una situación límite cuando el rascacielos de la Cartuja comience su actividad. Pero hasta entonces, otras cuestiones preocupan y mucho a los que allí viven. Porque, ya sea o no vecino de Triana (exceptuando todos aquellos que tienen plazas propias para aparcar), seguramente habrá encontrado dificultad para estacionar su vehículo en algunas de las calles de este distrito. Y lo más probable es que, en alguna ocasión, haya optado por la doble fila o por marcharse del barrio ante la desesperación de no encontrar dónde dejar su coche. Esto lleva a preguntar, ¿hay suficientes plazas de aparcamiento?

Desde la asociación de vecinos Triana Norte aseguran que para los residentes sí hay plazas, «el problema está en los que vienen a aparcar aquí por trabajo o por la proximidad al Centro de Sevilla. Hace falta aparcamiento en Triana para los foráneos, pero que sea gratis». Respecto a esto, José González, presidente de la asociación de vecinos de la Dársena, afirma que «Triana necesita de una reordenación para ganar, al menos, tres mil plazas. La construcción de los párking de Crucero de Baleares, en la Ronda de Triana, y el de la avenida de Coria fueron insuficientes para toda la demanda que existe». Todo esto, apuntan, debería contemplarse en ese proyecto de movilidad que necesita con urgencia el distrito.

Una plan que, a juicio de los representantes de Triana Norte, debe incluir la peatonalización de calles del casco histórico como Betis, Pureza o el entorno de Santa Ana. «Propusimos la peatonalización en el tramo de San Jacinto, que ha sido un éxito, y pensamos que todavía se puede seguir ampliando hasta la calle Esperanza de Triana, así como al resto de la zona histórica».

No obstante, para continuar con la peatonalización en Triana, antes piden un mayor control de lo que ya está, la calle San Jacinto. «Entre la saturación de los veladores y las bicis, es una jungla. No estamos a favor del uso privativo del espacio público. No se puede peatonalizar una calle para que se llene inmediatamente de veladores que imposibilitan el paseo normal de las personas. Por otro lado están las bicicletas, que pese a haber una señal que le da prioridad al peatón, circulan a una velocidad muchas veces superior a la permitida. Sin contar las motocicletas que alegremente aparcan junto a la oficina de Correos o el ruido que hay hasta altas horas de la madrugada, perturbando el descanso de los vecinos. San Jacinto es un auténtico desmadre, pero para eso está la Administración, para hacer cumplir la norma», apuntan desde Triana Norte.

Por todo esto, señalan que sería imprescindible la creación de la Policía de barrio. «No queremos policías que vengan sólo a sancionar, sino un grupo que siga el modelo británico: agentes que paseen por las calles, asistiendo al ciudadano, advirtiendo de posibles infracciones y multando cuando sea necesario».

En cuanto al carril bici por San Jacinto, desde la asociación de vecinos de la Dársena han formulado hasta en tres ocasiones peticiones al Ayuntamiento para que esta calle se regule el paso de las bicicletas a una determinada franja horaria, al igual que se ha hecho en otras vías como Tetuán o Asunción.

En ese plan de movilidad incluiría además la accesibilidad del distrito hacia el resto de Sevilla. Un punto en el que la Torre Pelli entra en juego. «Si la regulación del tráfico y la conexión de transportes públicos continúa como hasta ahora, cuando entre en funcionamiento el rascacielos, a las siete de la mañana y a las tres de la tarde la zona del Patrocinio será un caos. En la propia torre sabemos que hay miles de plazas para aparcar, pero todos esos vehículos tienen que entrar y salir». De este modo, desde la asociación de vecinos Triana Norte entienden que la única solución es el transporte público. «Es primordial que antes de la puesta en marcha de la torre se conecte la estación de metro de Blas Infante con el Cercanías de la Cartuja. Asimismo, abogan por crear líneas de autobuses que salgan desde los distintos municipios del Aljarafe directamente hacia el rascacielos».

El problema eterno

Calle Luz Arriero repleta de coches

Calle Luz Arriero repleta de coches

Según los vecinos de Triana Norte, la limpieza también debería formar parte de ese plan de movilidad que necesita el distrito. «Es fundamental el soterramiento de los contenedores, que comience por el casco histórico y que poco a poco se vaya extendiendo al resto del barrio. La anterior Corporación municipal -añaden- eliminó de calles como Alfarería todos los contenedores que había. Hay vecinos con movilidad reducida para los que es una odisea tirar la basura: tienen que desplazarse hasta 400 metros y hacer el esfuerzo increíble de arrojar en el contenedor la bolsa. Presentamos al Ayuntamiento posibles lugares para poner contenedores más pequeños, pero no nos hicieron el más mínimo caso».

Algo en lo que también coinciden en señalar los representantes vecinales de Triana es la falta de campañas para concienciar a la ciudadanía sobre la recogida de excrementos de sus animales de compañía. «En esto también está implicada la Policía. Existen señales de multas por 120 euros por las calles, pero de nada sirve poner una norma si luego no se hace cumplir».

Por otro lado, los vecinos también han planteado al Consistorio actuaciones específicas en lugares problemáticos, como el comedor social de Pagés del Corro, donde, dicen, se acumula mucha basura; o el solar del antiguo cuartel de la Guardia Civil (la cava de los Civiles), foco de atracción de suciedad y roedores.