El río Guadalquivir es un emblema en Sevilla. Sus aguas centran las miradas de todo aquel que pasea por su lado. Visitantes y sevillanos admiran desde tierra firme el paso de este histórico río por el que hace cientos de años entró el oro y la plata natural de la América colonial.

A algunos le gusta contemplarlo desde la distancia y otros prefieren bajar hasta su orilla para disfrutar de las experiencias inolvidables que ofrece este símbolo por excelencia de Sevilla. El río pasa de ser un paisaje incomparable a escenario de actividades muy divertidas que lo llenan de color y de vida. Los apasionados de la aventura y el ocio tienen este trocito de «mar» en medio de la ciudad para practicar las actividades más refrescantes. ¿Sabes cuáles son? He aquí una selección de las más divertidas:

El piragüismo fue uno de los primeros en tomar las aguas del Guadalquivir. Su práctica se ha extendido y cada vez tiene más adeptos. Y es que Sevilla dispone de una de las mejores láminas del mundo para la práctica de este deporte. No hace falta ser un experto para subirse a bordo de una piragua puesto que en la ciudad hay varias empresas que se encargan de iniciar en esta refrescante actividad a los interesados.

Piragüismo en el río Guadalquivir

Piragüismo en el río Guadalquivir

Los menos intrépidos también tienen su hueco en el río Guadalquivir. Aquellos que quieran embarcarse acompañados y surcar las aguas del río a ritmo de pedaleo pueden alquilar un hidropedal. El precio del paseo oscila entre los 10 y 20 euros dependiendo del número de personas que se monten.

Como no podía ser de otra forma, el Guadalquivir también ofrece diversión a los más sedentarios. Para ellos, para los que les gusta acomodarse y dejarse llevar, son los paseos en barco. El crucero te descubre toda la historia de este emblemático río durante una hora de navegación.

Crucero río Guadalquivir

Crucero río Guadalquivir

En otro punto de la ciudad, en el Parque del Alamillo, situado entre los cauces antiguo y nuevo del río Guadalquivir, existe la posibilidad de practicar Cable-ski, un esquí acuático adaptado para todos los públicos en plena ciudad. En el Lago Mayor hay colocada especie de tirolina paralela al agua que traslada al usuario a una velocidad de unos 30 kilómetros por hora, con un sistema de percha y agarradera similar al de los telesillas de las pistas de esquí.

El pase de una hora cuesta 50 euros, y de ese bono se pueden beneficiar hasta cuatro personas. Según el responsable de la actividad «una hora para una persona que no esté acostumbrada a hacer deporte es mucho tiempo, por eso con el bono de 50 euros pueden participar en la actividad cuatro personas».

Por último, en la Plaza de España hay un lugar para los más románticos y soñadores. Un estanque en el que pasear en las tradicionales barcas. Hace cuatro años que estas barcas «levantaron el ancla» y empezaron a navegar. Ahora, según el dependiente de la taquilla de las barcas, «cada vez tiene más visitantes y los días soleados son muchos los turistas que se acercan hasta aquí». El precio del alquiler de la barca es de cinco euros y caben cuatro personas.

Barcas Plaza de España

Barcas Plaza de España

Todos estos lugares son de visita obligada en nuestra ciudad. A falta de playa en Sevilla, esta amplia y variada oferta hará que las sofocantes horas de calor sean más llevaderas.