Si hablábamos de El Tardón como una de las barriadas esenciales de Triana, una Triana pura dentro de Triana, también destaca en la periferia -pero no por ello menos relevante- una zona conocida que forma parte de las entrañas del arrabal: el barrio León. Un barrio dentro de otro barrio que fue «engendrado» y denominado así por el apellido del propietario de los terrenos sobre los que se construyó la barriada: José León León.

Concretamente, se edifica sobre la antigua Huerta de La Torrecilla, que consta desde el siglo XVIII. «Frente por frente del asilo de la Fundación Carrere, casi abandonada y vetusta, se alzaba la torre de una cortijada antigua, llamada de la Torrecilla, edificio que albergó el bar Eloy, ante cuya puerta paraban los tranvías del barrio de León, los hombres bebían vino peleón como cosacos sevillanos, acompañado de gigantes alcaparrones y, para matar el tiempo, jugaban a la tángana apostándose unas grasientas monedas», recuerda el trianero Emilio Jiménez Díaz.

«Cuentan los que saben que el capitán Alonso López de la Vega creó un Patronato de Legos en la Parroquia de Señora Santa Ana, nombrando patronos administrativos a los curas de la misma y a la Ilustre Hermandad del Santísimo Sacramento, entre cuyo patrimonio se encontraba una huerta, llamada de la Torrecilla, con bellísima cortijada y de 39 aranzadas andaluzas de tierra, equivalente en su magnanimidad a 143.208 metros cuadrados, que se cedió en usufructo, a cambio del tributo pertinente, a un holandés llamado Juan Bautista Plateboet, por espacio de «tres vidas por cincuenta años», según escritura formalizada, el 17 de noviembre de 1732, ante el escribano público don Antonio Tomás de Zú», añade Jiménez Díaz.

Y es que tras «muchos avatares, tiempo y dueños, un hombre de gran voluntad e iniciativas», José León y León, se hizo con la propiedad de estas huertas y de su edificio, construyendo así un «barrio moderno». Un lugar compuesto por diez calles rectilíneas, con una plaza amplia interior y el resultado de una avenida -antigua carretera de San Juan- a la que se llamó avenida de Coria. A petición de León, el Ayuntamiento aceptó en 1933 que asignara a las vías de esta barriada nombres de familiares y amigos, cuyo rotulación oficial tuvo lugar en 1943.

«Plaza de Anita, nombre de una de sus hijas, religiosa del Sagrado Corazón en un convento de Soria, Ángel Solans, Dolores León, Enrique León, José León, José León Sanz, María Ortiz, Regla León y Regla Sanz, dedicándole una al Padre Maruri, sacerdote jesuita confesor familiar, y al general de brigada Carlos Martínez Romero, amigo íntimo y propulsor con él de este barrio singular», explica Jiménez Díaz.

Viviendas baratas

Según el Diccionario Histórico de las calles de Sevilla, la construcción de las viviendas baratas para obreros se inicia en el año 1923. «Al mismo tiempo, se empiezan a levantar edificios sin licencia, hecho que fue denunciado por el Ayuntamiento al propietario de los terrenos, a quien se exigía la redacción del plan de urbanización necesario».

A pesar de las continuas protestas de los vecinos por falta de luz, alcantarillado y otros servicios, el propietario alegaba «no ser el constructor de las viviendas, sino vendedor de parcelas, por lo que no le correspondía la urbanización de la zona». Finalmente, los vecinos y el Ayuntamiento tuvieron que asumir la financiación para cubrir los servicios básicos.

Imagen: Emilio Jiménez Díaz