La vía de la Plata empieza en la calle Castilla y termina en Santiago de Compostela. Muchos peregrinos buscan en esta importante arteria de Triana el primer encuentro con el camino que conduce hasta el apóstol. La razón, en el número 82 se esconden unos sevillanos experimentados en esta ruta milenaria y que asesoran a los próximos viajeros.

Asociación Amigos del Camino de Santiago de Sevilla Vía de la PlataLa asociación de Amigos del Camino de Santiago de Sevilla Vía de la Plata lleva enseñando a hacer camino desde el año 1992. A su sede de la calle Castilla acuden diariamente los peregrinos que tienen en mente lanzarse a andar hasta llegar al apóstol. Las semanas previas al inicio de las vacaciones se llega a atender a casi un centenar de personas. Pero el trasiego se mantiene durante todo el año.

El principal objetivo de los que acuden a esta asociación es conseguir las credenciales de peregrino, además de hacer preguntas sobre las diferentes rutas. «Buscan información sobre los albergues, qué llevar en la mochila, cuántos caminos hay… de lo general a lo concreto», explica Isaac Oliva, voluntario que atiende a los viajeros.

Desde la Catedral de Sevilla hasta la de Santiago hay mil kilómetros exactos. Unas cuarenta etapas repartidas a lo largo de la península ibérica conforman la ruta más dura de cuantas se dirigen hacia el apóstol. «Hace mucho calor y eso dificulta el paso», matiza Isaac, que advierte que el camino «engancha». «A la gente le gusta repetir, es una experiencia muy interesante, ya bien sea motivada por cuestiones religiosas, deportivas, culturales o de otro tipo», detalla.

Credenciales del Peregrino del Camino de Santiago

Antes las preguntas de los futuros peregrinos, Isaac desmonta uno de los principales mitos. «El camino no existe, es el que hace cada uno desde donde está hasta llegar a Santiago», afirma. Aunque en Sevilla hay varias flechas que parten desde la Catedral, desde la puerta de la Asunción, y que dirigen al viajero hasta su segunda etapa, Guillena. «Son conchas de vieiras, curiosamente más evidentes para aquellos que ya han hecho el camino, que marcan la dirección», matiza.

Azulejo que marca el camino de SantiagoLas hay por las calles del Arenal -García de Vinuesa, Jimios…-, en el Puente de Isabel II y, «por pura lógica al hacer la ruta», en las calles San Jorge, Callao y Castilla. «La salida de Sevilla es a través del puente peatonal de Camas y Triana es el camino natural», detalla. Al final de la calle, justo tras la Iglesia del Cachorro, en la plaza Hermanos Cruz Solís, hay instalado un miliario que marca la primera milla de camino. Mil pasos menos hasta llegar a Santiago.