Es un barrio de artistas que han llevado el nombre de Triana por bandera. Los Morancos, Isabel Pantoja, Los Montoya, Lola Carmona, forman parte de esas estirpes que han hecho patria del arrabal más allá de nuestras fronteras. Pero además de ser «germen» de estrellas que han triunfando a lo ancho y largo de nuestra geografía, El Tardón es una barriada esencial de Triana, es también Triana pura dentro de Triana.

Se trata de una parte del arrabal archiconocida que estuvo a punto de denominarse como Virgen de la Esperanza según consta un acuerdo de 1957, al igual que otro de tan sólo un día más tarde, en el que se cambia el topónimo el Tardón por el de San Gonzalo. De ahí que aún se pueda observar el rótulo barriada de San Gonzalo en la avenida de Alvar Núñez y Juan Díaz de Solís. Eso sí, según apunta el Diccionario Histórico de las calles de Sevilla, «la barriada de San Gonzalo existe desde la Guerra Civil, cuando fue construida por iniciativa del general Queipo de Llano y en lugar próximo a la del Tardón, sin que conste que cambiara su denominación en documento alguno».

El Tardón, el barrio que pudo llamarse Virgen de la EsperanzaEn cuanto al origen del nombre, se atribuye a que «este paraje era conocido por el Tardón, como lo atestiguan distintos planos de la ciudad desde el siglo XIX; por Tardón era identificado el portazgo o fielato situado al final de San Jacinto, pudiendo éste recibir el topónimo del paraje o viceversa. Allí se establecieron los monjes basilios antes de trasladarse intramuros».

Por aquel entonces, la avenida Alvar Núñez y el denominado Camino de los Gordales y de los Botijeros -por Evangelista- correspondiente a Juan Díaz de Solís, eran los dos caminos que conducían a San Juan de Aznalfarache. Asimismo, desde el año 1870 «son frecuentes en sus inmediaciones los tejares, y en 1884 se denomina este espacio como los Gordales, nombre que debe tomar de esta variedad de olivas frecuentes en sus proximidades». Siempre expuesto a las crecidas del Guadalquivir, en 1910 esta zona «corresponde a parte del que fuera Cortijo del Aceitero».

Los inicios

El Instituto Nacional de la Vivienda, «en unos años de carestía de viviendas populares en Sevilla», es el encargado de promover las 2.000 viviendas que se construyeron en esta barriada a principios de los años 50. Nombres de conquistadores, literatos y clérigos -la mayoría nacidos en Sevilla- forman parte de su callejero desde 1955.

El motivo de que tantos artistas se asentaran en esta zona del arrabal, según señala este ejemplar, era al parecer debido a la «gran afición que por todo lo relacionado con estas manifestaciones culturales o artísticas sentía el gobernador de Sevilla en los años de la construcción de la barriada, quien facilitó el acceso a una vivienda a muchos de sus admirados artistas».

Según apuntan algunos trianeros que fueron residentes en esta zona de Triana, muchos de los vecinos que se asentaron en El Tardón eran provenientes de familias desalojadas de viejos corrales, emigrantes y nuevos matrimonios. «El gobierno repartió a los moradores para que hubiese un equilibrio de convivencia. Así, en cada casa, donde vivían 20 vecinos, los ocupadores eran administrativos, funcionarios, gitanos, comerciantes, hosteleros y en todos estos bloques anexados habitaba un miembro de la Policía Armada o de la Guardia Civil, con lo cual, todos los conatos posibles vecinales estaban ampliamente controlados», recuerda uno de los trianeros que creció en El Tardón, Emilio Jiménez Díaz.