La mesa número 6 de la Taberna Miami, en la calle San Jacinto, ha quedado totalmente huérfana desde el pasado 15 de febrero de 2015. Juan María Vizcaíno Fernández, uno de los fundadores de este establecimiento, fallecía a los 84 años de edad. Éste era, y lo sigue siendo, el lugar reservado para los hermanos Vizcaíno, como bien reza en el cuadro de azulejos que destaca tal preferencia en la pared. Un «colmao trianero» que pasó a llamarse en 1930 Taberna Miami y que ahora está de luto.

Hasta el último momento ha estado al pie del cañón, con una vitalidad inusitada para hacer frente cada día de este mítico negocio. Su hermano pequeño, José María Vizcaíno Fernández, fallecía en agosto de 2013 a los 75 años de edad tras una larga enfermedad. Ambos estaban muy unidos desde pequeños, algo que su madre les inculcó, según afirmaba entonces Juan María. Se criaron tras la barra de la histórica Taberna Miami en San Bernardo, fundada por su padre en el año 1930, que tres décadas después trasladarían al arrabal. Juntos han emprendido, además, otros muchos negocios de hostelería dentro y fuera de la ciudad.

Fallece Juan María Vizcaíno, uno de los fundadores de la Taberna Miami«En esta mesa nos sentábamos mi hermano y yo a diario. Él venía todos los días, incluso casi más que yo. Y aunque somos de San Bernardo, ya nos sentíamos trianeros de pro, pues estamos afincados en Triana desde el año 1962. Yo paso todo el día en Triana y voy a Gines a dormir, pero mi hermano vivía aquí en el barrio», afirmaba Juan María. Se emocionaba al recordar al que había sido su otra «mitad» en la vida familiar y laboral, y por ello, en la mesa reservada para los hermanos Vizcaíno destacaba una fotografía de José María junto a su sobrina, así como el recuerdo de una vida en la memoria de su hermano menor.

Juan María te atendía de forma educada y generosa. Su apariencia revelaba que era un hombre afable y un trabajador nato. Llegó a confesar entonces el secreto de su buen estado de salud y de estar en plena forma: «tomar cada día varios ajos enteros a primera hora de la mañana». Juan María evocaba aquellos años en San Bernardo, cuando ambos comenzaron a aprender del negocio de la mano de su padre. «Los clientes le pusieron el nombre de Taberna Miami a nuestro establecimiento cuando estaba en San Bernardo, por la similitud que tenía con un bar llamado «Miami» que pusieron en el año 29 los americanos en la Alameda. Era un local muy elegante, y tenía los techos bajos. Nuestra humilde taberna, también tenía los techos así, y comenzaron a llamarla Miami», apuntaba el propietario.

Conocieron, como atestiguan las paredes de su taberna, a personajes destacados como Sara Montiel. Ambos hermanos han compartido mucho más que trabajo. Toda una vida llena de vivencias, numerosos viajes, y hasta en tres ocasiones han realizado el Camino a Santiago. De hecho, fundaron los Amigos del Camino de Santiago. En su oficio, su premisa ha sido «el respeto al cliente». Ahora las dos hijas de Juan María serán las únicas descendientes de esta saga para continuar llevando el timón de este mítico local. Aunque en la mesa número 6 quedará siempre el recuerdo de los dos trianeros de San Bernardo.