La primera frase que asoma de su voz radiofónica es para Paco de Lucía. Aún impactada por la noticia de su fallecimiento, no deja de recordar sus encuentros cara a cara con el artista algericeño en algún que otro festival. «Era una persona entrañable», asegura. Y es que a lo largo de su trayectoria profesional, María Sarria Gómez, más conocida como María Pinar, se ha codeado con estrellas de la música, del cine y del espectáculo en general. Una exitosa carrera con un momento cumbre que la catapultó a la fama, allá por el año 1965, cuando fue elegida Miss España.

María Pinar, la primera Miss España trianera

María Pinar con Chicote, recién elegida Miss España.

Se convertía así en la primera trianera que se alzaba con el título oficial gracias a la maniobra de su hermana Encarna. «Ella envió una foto mía sin yo saberlo. Cuando regresé de actuar en Bélgica, encontré una carta en la que me pedían que enviara una fotografía de cuerpo entero. Un mes más tarde me enviaron otra carta para que fuera a la calle Serrano 103, donde estaba el periódico España, pero no hice ni caso, yo estaba haciendo televisión en ese momento. Y finalmente llamaron a mi vecina, porque yo no tenía teléfono, y le dieron la noticia de que había ganado», relata María. Comenzó entonces a preparar los «trajes de baño» y asistió al cóctel que organizaron en su honor en Chicote. «Me entregaron el premio, un piso en Málaga», añade.

«Entonces todo era muy natural, nada de silicona», declara entre risas. Confiesa que ser elegida Miss España «me ayudó pero no lo exploté. Me hicieron muchos reportajes». Durante décadas María ha trabajado en radio, televisión, cine y teatro. Su vida ha estado puramente consagrada a una profesión que siempre ha amado. «Me preguntaban que dónde trabajaba, y yo siempre contestaba que donde me contratan. Y que mi caché depende de los números rojos del banco», detalla.

Del arrabal a Madrid

Esta trianera de la calle Voluntad se define como «artista, es un término que engloba todo». Recuerda con cierta nostalgia aquella primera actuación siendo muy niña en el Teatro San FeMaría Pinar, la primera Miss España trianerarnando. «Me dieron un aplauso tan grande que no pude evitar llorar». Desde entonces, su vida siempre estuvo vinculada al escenario. Esta bailarina se formó en grandes academias, como la de Enrique «el cojo», estudió arte dramático con José María de Mena y ha interpretado un gran repertorio de clásicos. Actuó en todos los teatros de la ciudad antes de partir a Madrid en busca de nuevas oportunidades porque «en Sevilla no había nada que hacer».

Y allá se fue con en plena juventud para alcanzar su sueño. «Las pasé moradas, azul y verde», señala. Desde entonces, su carrera fue en un imparable ascenso. Rodó más de 15 películas, trabajó en TVE, y siempre compaginó todos los medios del espectáculo. En todos los ámbitos se movía como pez en el agua y los innumerables madrugones o escasas horas de sueño no hacían mella en su trabajo. Eso sí, no duda en dejar claro que no simpatizaba con la parte lúdica que conllevaba la profesión. «No me gustaba trasnochar, y tras terminar la función siempre me iba al hotel».

Su marido, locutor con Bobby Deglané

Estuvo casada con un creativo locutor de radio que durante años trabajó con Bobby Deglané. Con él organizó una turné por toda Europa para ofrecer espectáculos a los emigrantes españoles. «Querían regalarnos algo y yo siempre pedía un potaje o un puchero», declara sonriente. También llevaron a cabo innumerables comidas benéficas para los mayores residentes en asilos en Sevilla. Con él fundó una escuela de locutores tras regresar de su estancia en Madrid, a finales de los 70.

María siguió vinculada a la capital española ya que continuó realizando allí trabajos esporádicos. «Lo último que hice hace pocos años fue en el programa de La Banda en Canal Sur, contando leyendas de Andalucía», una oportunidad para «revivir» tras el fallecimiento de su marido.

María Pinar, la primera Miss España trianeraLa hija de Joselito

Así era conocida María en su barrio natal. La Triana que nunca olvidó y a la que visita cada día desde su Pasaje Mallol. Su madre era de Camas, y su padre, de la calle Pelay Correa. «Era muy conocido en el barrio, tenía un negocio en el Mercado, y él fue quien hizo la Taberna Miami, aunque después la vendió. Era conocido como el padre de los pobres», explica orgullosa de su progenitor, por quien profesa auténtica devoción.

«La hija de Joselito» mantiene el gusanillo de volver a subirse sobre un escenario. Esta belleza trianera, a la que que denominaron como «la Giralda con pestañas», prepara ahora un monólogo sobre su vida con la escritora Pilar Barranco. «Lo necesito anímicamente, es mi oxígeno». De nuevo, pretende emocionar con su arte, esta vez realizando un ejercicio de síntesis para condensar en una pequeña dosis la extensa y prolija obra de la polifacética artista María Pinar.