Manuel es trianero un barrio donde nació y «donde muere». Sevilla es su ciudad y el Betis su equipo del alma. Actualmente vive en San Juan de Aznalfarache y es inspector aeronáutico en Maestranza Viva. Lolo es un apasionado del carnaval, «enamorado de Cádiz y su Viña». Lleva desde el 2000 participando en el concurso de agrupaciones del Falla y ya tiene a sus espaldas tres primeros premios. Y sí, ambos son la misma persona: Lolo Álvarez Seda.

Nacido en Triana, criado en el Parque Alcosa, al igual que el Canijo de Carmona, y bético «manquepierda». Lolo se considera «muy sevillano» ama su tierra y su barrio, «Triana es mi Viña de aquí y la Viña es mi Triana de allí». En febrero solo existe Cádiz y su carnaval, el resto del año anda a caballo entre la ciudad gaditana y Sevilla porque es aquí donde «tengo mi familia, mis amigos, mi trabajo, mi vida».

Y si Sevilla para él lo es todo, o casi todo, Cádiz le ha dado las mayores alegrías. Doce años subiendo agrupaciones a las tablas del Gran Teatro Falla, inventando tipos y escribiendo las mejores letras le han aportado tres primeros premios en la modalidad de chirigotas. Así que nadie mejor que él puede afirmar que en el Coac hay hueco para sevillanos «aquí hay sitio para todo lo que guste, venga de donde venga» además «de las agrupaciones de fuera, sin duda, las de Sevilla son las que traen mejor nivel, este año hay un altísimo nivel y creo que el jurado ha patinado al haber dejado fuera a los Estamos en Casa».

Lolo comenzó como todos con mucha ilusión y movido por la pasión de estas fiestas. Desde el 2000 que subió por primera vez una chirigota al Falla, ha llovido mucho. Sus primeros pasos los daría con Jose Antonio Alvarado, un sevillano que también se ha ganado una plaza fija en semifinales con su chirigota. Después, el primer gran salto de Álvarez Seda sería escribir para Remolino con quien ganaría sus dos primeros premios. Tras tres años con Kike pasaría a la chirigota del Cascana, una agrupación que consiguió meter por primera vez en su historia en puestos de semifinales. El año pasado empezaría como autor de la chirigota del Love, el éxito sería rotundo.

Cuando a este sevillano le dijeron de componer para el Love no se lo podía creer, «para mi ellos eran don Adolfo el Love y el Cabra. El primer día que llegué al ensayo, me puse delante de ellos y vi que era yo quien tenía que decirles qué tenian que hacer fue un sueño hecho realidad, poco más hay». Un sueño que al principio fue duro de asimilar, dirigir a unos ídolos de su infancia no fue fácil, «estas escribiendo a maestros, sentía mucha responsabilidad, miedo a fallar a no compaginar nuestra forma de pensar y de trabajar», pero cuando los conoció y comenzó a trabajar con ellos todo fue distinto.

Los Puretas del Caribe han marcado un antes y un después en la chirigota del Love y en el carnaval. Lo vivido el año pasado no fue normal, verlos en preliminares y saber que eran los claros candidatos al primer premio. Un año que Lolo Álvarez Seda no va a olvidar jamás y que ha provocado una gran expectación este año con Los Optimistas, «la gente viene del año de Los Puretas, el cambio de la chirigota ya lo conocen y ese factor sorpresa se ha perdido, por eso ahora lo que esperan es repertorio».

Los Optimistas son unos mendigos que a pesar de estar viviendo una de las peores caras de esta crisis tienen el ánimo para levantar a todos y motivarlos a luchar y a salir de ésta. Animados, descarados, irónicos y muy metidos en el tipo, esta chirigota ha gustado mucho en su fase a preliminar aunque Lolo no se confía, «hay varias agrupaciones que están al mismo nivel, muy buenas, por eso es ahora cuando comienza el concurso».

Una persona clara, que sabe lo que quiere y lo que tiene que luchar y sacrificar para conseguirlo, comparable con el rey Midas porque todo lo que toca lo convierte en algo grande pero él sin trucos de magia, «no hay una varita mágica, es todo a base de mucho trabajo, me gusta machacarlo, me exijo algo bueno y también se lo exijo al grupo». Con su ilusión, su capacidad para el trabajo y sobre todo su talento nato, no es de extrañar que algunos ya lo llamen el Steven Spielberg de la Caleta.