Los vecinos de la zona norte del Casco Antiguo de Sevilla han amanecido con olor a quemado. Prácticamente todos los contenedores del Pumarejo han ardido en la madrugada del jueves al viernes. Este hecho llega tras la desconvocatoria de la huelga de los trabajadores de Lipasam tras alcanzar un acuerdo con la empresa.

Desde la calle Orfila a San Luis, el rastro de cenizas era notable. «Creíamos que nos íbamos a librar de la quema», asegura uno de los comerciantes de la calle José Gestoso, cercana al Metropol Parasol. «Los contenedores han ardido de madrugada, sobre las dos de la mañana; los vecinos han alertado a la Policía y Bomberos y los restos de la espuma eran visible cuando hemos abierto los negocios», explica José Ramírez.