Abiertos. De mentalidad y hasta altas horas. Los comerciantes de la calle Regina y Viriato proponen a los sevillanos una jornada de compras nocturnas en la que la cultura adquiere un papel protagonista. Una cita que ni la lluvia se quiso perder.

Proliferan a la sombra de las Setas de la Encarnación. Son pequeños pero saben cómo plantar cara a las grandes superficies. En pleno debate sobre la ampliación de horarios, los comerciantes de la calle Regina mantienen las persianas recogidas hasta las 12 de la noche. Están a las puertas de uno de las zonas de tradicional vanguardia en la ciudad: la calle Feria y la Alameda de Hércules.