«La voz humana» de Jean Cocteau saca la versión más íntima de Antonio Dechent en el teatro del Mercado de Triana. El actor se encierra en una sala de apenas 30 butacas con un monólogo escrito para actrices. Una oportunidad de descubrir la faceta más femenina de un Dechent acostumbrado a papeles toscos.

«Llevo cuatro años vestido de uniforme, haciendo de todo el generalato posible, haciendo desde Queipo de Llano al General Mola, al Mayor Arnold, al Teniente Coronel de Miel de Naranjas o el de La Voz Dormida; siempre de hombre violento, irascible o con problemas y yo soy una persona normal y corriente y, de alguna manera, me gusta mostrar otras facetas», ha explicado Dechent en los últimos ensayos previos al estreno. «Sobre todo, era para demostrármelo a mí mismo, para trabajar otros caminos más desde el estómago, desde el corazón y de los sentimientos», ha desvelado el actor de Triana.