Los recuerdos mantienen viva el «alma» de Marifé de Triana en la calle Alfarería. Aunque su voz se apagara el pasado 16 de febrero, Mari, como la conocen sus más allegados, siempre estará muy presente en la memoria. Recuerdos, canciones, vivencias, anécdotas, fotografías que preservan con cariño para que nunca se derrumbe esa «Torre de arena» que hizo historia en el mundo de la copla. María Felisa Martínez López, conocida como Marifé de Triana, fallecía en Benalmádena a sus 76 años tras una grave enfermedad, y a su paso ha dejado una huella imborrable. Desde entonces, una rosa y un crespón negro en señal de luto destacan en un rincón de la placa de cerámica del número 94 de la calle Alfarería, donde residió Marifé durante algunos años.